El arte, y su manifestación más material, es decir, la obra de arte, siempre ha estado ligado a lo largo de los tiempos al principio de expresión. A la expresión de mensajes, muchos de ellos de corte racional, pero igualmente a la comunicación de las pasiones, las sensaciones y las emociones que son tan inherentes al propio ser humano también desde el comienzo de los tiempos. En este sentido, la representación de las pasiones y sobre todo la expresión de esos extremos emocionales en los que la capacidad de reflexionar, de hecho, puede llegar a perderse, han alumbrado algunas de las mejores creaciones de la historia del arte, al tiempo que han sido objeto de estudio por parte de algunos de los más destacados historiadores. Por acercarnos a nuestro presente, entre las primeras destaca el extraordinario ciclo dedicado por el videoartista Bill Viola a partir del año 2000, y bajo el título precisamente de The Passions, a este asunto. Entre los segundos, cabe señalar las reflexiones sobre este tema realizadas por parte de pensadores como Salvatore Settis, Michael Roth y Hans Belting, entre otros.



































