Las quimeras de Notre-Dame
Las quimeras fueron incorporadas a la fachada de la catedral de Notre-Dame de París en el siglo XIX con un propósito estético y simbólico. Miran a la ciudad con gesto burlón, de hastío o de asombro. Seguro que, como buenos diablillos que son, ya preveían las hordas de visitantes (turistas, guiris) que iban a invadir los alrededores, la ciudad, el país, el continente, el mundo… No sé si tendrían algo que ver con el incendio de Notre-Dame en 2019, por hartazgo.



