Haz clic aquí
Arqueología

Entrevista a Maixaixa Taulé i Delor, directora del Museu Egipci de Barcelona

El despacho de Maixaixa Taulé no parece la NASA, así que no hay un apabullante despliegue de ordenadores ni da la impresión de que entramos en la nave Discovery 1 de 2001: una Odisea del espacio. La verdad es que el despacho de la directora del Museu Egipci de Barcelona se parece más al espacio de reuniones de la nave Nostromo en Alien, pero sin octavos pasajeros. Maixaixa Taulé y Arnau Mas, jefe de prensa del Museu, nos reciben en un delicioso y pequeñito despacho lleno de libros, fotografías, muchos papeles, informes… y todo el tiempo que queramos para hablar de Egipto y del Museu Egipci de Barcelona, gestionado por la Fundació Arqueològica Clos, la entidad privada sin ánimo de lucro creada en 1992 por Jordi Clos Llombart con el objetivo de contribuir al estudio y la difusión del conocimiento de las culturas de la Antigüedad, especialmente del antiguo Egipto. El Museu Egipci de Barcelona, inaugurado en 1994 y formado actualmente por una colección de más de 1.300 piezas de la cultura faraónica, es una de las colecciones privadas de arte faraónico más importantes de Europa. La entrevista a Maixaixa Taulé se complementa, en este número III de XLI, con un reportaje sobre la visita al Museu… y alguna cosa más.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Remando hacia la Prehistoria: el combate que llaman navegación

Antes de que arranque esta pequeña incursión arqueológica conviene aclarar el origen y las pretensiones de la misma. Sin duda los galeotes que abanderan esta singular experiencia que es Rema y Vive son los que han arrastrado a este grumete dedicado a la Prehistoria a dar tumbos (igual que el Ulises de Javier Krahe) fuera de aulas y gestiones, que suelen tenerlo remando gran parte del año. Por ello, el goce de emprender esta aventura tan diferente no negaré que es elevado, y el agradecimiento a los promotores sincero, por su confianza, que espero no traicionar. 

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Un día y tres estaciones en el Museu Egipci de Barcelona (y alrededores)

¿Conocen la “prueba de la puerta” que propone Sonny a Calogero en la película Una historia del Bronx (Robert De Niro, 1993) para saber si la chica con la que va a tener una cita puede ser su primer amor? Consiste en que el hombre para el coche delante de la chica, el seguro de su puerta tiene que estar cerrado; el chico sale, cierra la puerta con llave y se acerca a la chica, la conduce hasta el coche, saca la llave y deja que suba. Cuando la chica esté dentro, el chico vuelve a cerrar la puerta; luego va por detrás y mira por la ventanilla trasera, si la chica no se mueve para levantar el seguro de la puerta del chico para que entre, hay que olvidar a esa chica porque significa que solo piensa en ella. Una versión de la “prueba de la puerta” de Sonny podría servir para medir el cariño y respeto con los que un museo recibe a sus visitantes. ¿Levantan los seguros simbólicos de las puertas para que el público entre y disfrute? ¿Se preocupan por los visitantes más que por sí mismos? La chica de Calogero pasó la “prueba de la puerta”. El Museu Egipci de Barcelona, también.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Entrevista a Vicente G. Olaya, autor del boletín arqueológico “Cuatro piedras” en El País

En XLI somos fans, admiradores, lectores, seguidores y casi devotos de “Cuatro piedras”, el boletín arqueológico que publica El País, y por lo tanto de Vicente G. Olaya, su autor. La entrevista que publicamos en este número III es una mina para los aficionados a la arqueología y la historia, y también una fábrica de futuros aficionados. Vicente G. Olaya: mina y fábrica en nombre de las viejas piedras.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Entrevista al arqueólogo Jorge Calvelo Álvarez

Si me diesen un euro por cada vez que alguien me ha dicho “yo quería ser arqueólogo de pequeño” y hoy se dedica a otra cosa, probablemente sería rico. Es fácil enamorarse de la idea de la arqueología, porque tiene algo de aventura y de misterio, pero también es una profesión bastante romantizada: mucha gente nos imagina con un pincel en la mano descubriendo tesoros a diario. A veces ocurre, claro, pero no es lo habitual.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Los andamios del Partenón y la estatua inexistente de Elgin

Bruce Springsteen me miró en un concierto, Woody Allen me firmó una vez un autógrafo y Mary Beard y yo nos dirigimos un kalimera (“buenos días”, en griego) cuando nos cruzamos en la visita que la maravillosa escritora, profesora y divulgadora británica hizo al Museo Villa Romana de Veranes en Gijón (sí, es verdad, tendría que haberla saludado en latín, pero…). Estoy muy orgulloso de mi currículum. Creo que he leído todos los libros de Mary Beard que han sido traducidos al español, he visto los estupendos documentales en los que ha participado e incluso tuve la suerte de escucharla en directo cuando estuvo en Oviedo recogiendo el Premio Príncipe de Asturias...

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Mis queridas Cariátides

Esther Castro. En la Acrópolis de Atenas hay seis esculturas con forma de mujer que sujetan el techo de un pórtico en un templo peculiar. El templo es el Erecteion. Al estudiar Arte griego, en la Complutense allá por los 80 con mi profesor Blanco Freijeiro, aprendí que el Erecteion (Ἐρέχθειον Eréjzeion) es un templo en el lado norte de la Acrópolis de Atenas, atribuido a los arquitectos Mnesicles y Filocles. Su nombre significa "templo de Erecteo” y es uno de los más bellos edificios griegos. Está construido con blanquísimo mármol pentélico, antiguamente coloreado en parte, y se levantó entre el año 421 a. C. y 406 a. C. De planta irregular, consta de tres cuerpos. Uno de ellos es el famoso pórtico, que parece que indicaba la tumba del mítico rey Cécrope, también llamado Erecteo. Las seis muchachas están de pie colocadas en forma de pi (Π, como dirían los griegos) o en forma de U como decimos en español. Miden 2,3 metros de altura y cumplen la función de columna con un cesto en la cabeza que hace de capitel. Dicen que el escultor Alcámenes pudo ser su creador.       

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Entrevista a la egiptóloga Gudelia García Fernández

Gudelia García Fernández es egiptóloga y profesora en la Universidad de Kagawa (Japón). Se licenció en la Universidad de Oviedo y obtuvo el doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha participado en excavaciones arqueológicas como miembro del Proyecto Djehuty, en Luxor. Su investigación se centra en la religión y la política del Egipto antiguo, con especial interés en el dios luna Iah. Combina la docencia universitaria con el trabajo de campo y la publicación de estudios científicos.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

La Biblioteca encontrada

Antonio Rico.
La Biblioteca de Alejandría no es una de las maravillas del mundo antiguo (sí lo es el faro de Alejandría), pero fue una maravilla del mundo que, como todo lo sólido, se disolvió en el aire de la historia. El filólogo e historiador del mundo antiguo Luciano Canfora (autor también de “Una profesión peligrosa: la vida cotidiana de los filósofos griegos” o “El mundo de Atenas”) ha escrito un libro sobre la Biblioteca de Alejandría que es también una maravilla de divulgación, análisis, investigación y hasta puntillismo erudito. De entre las muchas cosas que aprendemos leyendo “La biblioteca desaparecida” hay una que impactará a los cinéfilos que han visto cien veces la deslumbrante Cleopatra (1963) de J. L. Mankiewicz o la un poquito irritante César y Cleopatra (Caesar and Cleopatra, 1945) de Gabriel Pascal.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Se está mejor en casa que en ningún sitio

Juan J. Alonso.
En la preciosa sala de más de 3.200 m2 del nuevo Museo de la Acrópolis donde se exponen las decoraciones originales del friso, las metopas y los frontones del Partenón (y copias en yeso de algunos elementos que actualmente se encuentran en otros museos) falta algo. Falta mucho. La sala está preparada para recibir, algún día o quizás algún siglo, los elementos que faltan, y cuando eso ocurra los turistas podremos admirar el conjunto en la misma disposición en que se hallaban en el templo original. ¿Optimismo arqueológico? Llamémoslo así. Como diría Gramsci, frente al pesimismo de la inteligencia que dice que el Museo Británico jamás devolverá los mármoles del Partenón expoliados por Lord Elgin, hay que oponer el optimismo de la voluntad que, con el recuerdo siempre inspirador de Melina Mercouri, perseverará hasta que los británicos entren en razón y devuelvan a Grecia lo que es de Grecia. Pero es que, además, hay motivos para el optimismo.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí
Arqueología

Entrevista a Maixaixa Taulé i Delor, directora del Museu Egipci de Barcelona

El despacho de Maixaixa Taulé no parece la NASA, así que no hay un apabullante despliegue de ordenadores ni da la impresión de que entramos en la nave Discovery 1 de 2001: una Odisea del espacio. La verdad es que el despacho de la directora del Museu Egipci de Barcelona se parece más al espacio de reuniones de la nave Nostromo en Alien, pero sin octavos pasajeros. Maixaixa Taulé y Arnau Mas, jefe de prensa del Museu, nos reciben en un delicioso y pequeñito despacho lleno de libros, fotografías, muchos papeles, informes… y todo el tiempo que queramos para hablar de Egipto y del Museu Egipci de Barcelona, gestionado por la Fundació Arqueològica Clos, la entidad privada sin ánimo de lucro creada en 1992 por Jordi Clos Llombart con el objetivo de contribuir al estudio y la difusión del conocimiento de las culturas de la Antigüedad, especialmente del antiguo Egipto. El Museu Egipci de Barcelona, inaugurado en 1994 y formado actualmente por una colección de más de 1.300 piezas de la cultura faraónica, es una de las colecciones privadas de arte faraónico más importantes de Europa. La entrevista a Maixaixa Taulé se complementa, en este número III de XLI, con un reportaje sobre la visita al Museu… y alguna cosa más.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Remando hacia la Prehistoria: el combate que llaman navegación

Antes de que arranque esta pequeña incursión arqueológica conviene aclarar el origen y las pretensiones de la misma. Sin duda los galeotes que abanderan esta singular experiencia que es Rema y Vive son los que han arrastrado a este grumete dedicado a la Prehistoria a dar tumbos (igual que el Ulises de Javier Krahe) fuera de aulas y gestiones, que suelen tenerlo remando gran parte del año. Por ello, el goce de emprender esta aventura tan diferente no negaré que es elevado, y el agradecimiento a los promotores sincero, por su confianza, que espero no traicionar. 

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Un día y tres estaciones en el Museu Egipci de Barcelona (y alrededores)

¿Conocen la “prueba de la puerta” que propone Sonny a Calogero en la película Una historia del Bronx (Robert De Niro, 1993) para saber si la chica con la que va a tener una cita puede ser su primer amor? Consiste en que el hombre para el coche delante de la chica, el seguro de su puerta tiene que estar cerrado; el chico sale, cierra la puerta con llave y se acerca a la chica, la conduce hasta el coche, saca la llave y deja que suba. Cuando la chica esté dentro, el chico vuelve a cerrar la puerta; luego va por detrás y mira por la ventanilla trasera, si la chica no se mueve para levantar el seguro de la puerta del chico para que entre, hay que olvidar a esa chica porque significa que solo piensa en ella. Una versión de la “prueba de la puerta” de Sonny podría servir para medir el cariño y respeto con los que un museo recibe a sus visitantes. ¿Levantan los seguros simbólicos de las puertas para que el público entre y disfrute? ¿Se preocupan por los visitantes más que por sí mismos? La chica de Calogero pasó la “prueba de la puerta”. El Museu Egipci de Barcelona, también.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Entrevista a Vicente G. Olaya, autor del boletín arqueológico “Cuatro piedras” en El País

En XLI somos fans, admiradores, lectores, seguidores y casi devotos de “Cuatro piedras”, el boletín arqueológico que publica El País, y por lo tanto de Vicente G. Olaya, su autor. La entrevista que publicamos en este número III es una mina para los aficionados a la arqueología y la historia, y también una fábrica de futuros aficionados. Vicente G. Olaya: mina y fábrica en nombre de las viejas piedras.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Entrevista al arqueólogo Jorge Calvelo Álvarez

Si me diesen un euro por cada vez que alguien me ha dicho “yo quería ser arqueólogo de pequeño” y hoy se dedica a otra cosa, probablemente sería rico. Es fácil enamorarse de la idea de la arqueología, porque tiene algo de aventura y de misterio, pero también es una profesión bastante romantizada: mucha gente nos imagina con un pincel en la mano descubriendo tesoros a diario. A veces ocurre, claro, pero no es lo habitual.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Los andamios del Partenón y la estatua inexistente de Elgin

Bruce Springsteen me miró en un concierto, Woody Allen me firmó una vez un autógrafo y Mary Beard y yo nos dirigimos un kalimera (“buenos días”, en griego) cuando nos cruzamos en la visita que la maravillosa escritora, profesora y divulgadora británica hizo al Museo Villa Romana de Veranes en Gijón (sí, es verdad, tendría que haberla saludado en latín, pero…). Estoy muy orgulloso de mi currículum. Creo que he leído todos los libros de Mary Beard que han sido traducidos al español, he visto los estupendos documentales en los que ha participado e incluso tuve la suerte de escucharla en directo cuando estuvo en Oviedo recogiendo el Premio Príncipe de Asturias...

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Mis queridas Cariátides

Esther Castro. En la Acrópolis de Atenas hay seis esculturas con forma de mujer que sujetan el techo de un pórtico en un templo peculiar. El templo es el Erecteion. Al estudiar Arte griego, en la Complutense allá por los 80 con mi profesor Blanco Freijeiro, aprendí que el Erecteion (Ἐρέχθειον Eréjzeion) es un templo en el lado norte de la Acrópolis de Atenas, atribuido a los arquitectos Mnesicles y Filocles. Su nombre significa "templo de Erecteo” y es uno de los más bellos edificios griegos. Está construido con blanquísimo mármol pentélico, antiguamente coloreado en parte, y se levantó entre el año 421 a. C. y 406 a. C. De planta irregular, consta de tres cuerpos. Uno de ellos es el famoso pórtico, que parece que indicaba la tumba del mítico rey Cécrope, también llamado Erecteo. Las seis muchachas están de pie colocadas en forma de pi (Π, como dirían los griegos) o en forma de U como decimos en español. Miden 2,3 metros de altura y cumplen la función de columna con un cesto en la cabeza que hace de capitel. Dicen que el escultor Alcámenes pudo ser su creador.       

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Entrevista a la egiptóloga Gudelia García Fernández

Gudelia García Fernández es egiptóloga y profesora en la Universidad de Kagawa (Japón). Se licenció en la Universidad de Oviedo y obtuvo el doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha participado en excavaciones arqueológicas como miembro del Proyecto Djehuty, en Luxor. Su investigación se centra en la religión y la política del Egipto antiguo, con especial interés en el dios luna Iah. Combina la docencia universitaria con el trabajo de campo y la publicación de estudios científicos.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

La Biblioteca encontrada

Antonio Rico.
La Biblioteca de Alejandría no es una de las maravillas del mundo antiguo (sí lo es el faro de Alejandría), pero fue una maravilla del mundo que, como todo lo sólido, se disolvió en el aire de la historia. El filólogo e historiador del mundo antiguo Luciano Canfora (autor también de “Una profesión peligrosa: la vida cotidiana de los filósofos griegos” o “El mundo de Atenas”) ha escrito un libro sobre la Biblioteca de Alejandría que es también una maravilla de divulgación, análisis, investigación y hasta puntillismo erudito. De entre las muchas cosas que aprendemos leyendo “La biblioteca desaparecida” hay una que impactará a los cinéfilos que han visto cien veces la deslumbrante Cleopatra (1963) de J. L. Mankiewicz o la un poquito irritante César y Cleopatra (Caesar and Cleopatra, 1945) de Gabriel Pascal.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Se está mejor en casa que en ningún sitio

Juan J. Alonso.
En la preciosa sala de más de 3.200 m2 del nuevo Museo de la Acrópolis donde se exponen las decoraciones originales del friso, las metopas y los frontones del Partenón (y copias en yeso de algunos elementos que actualmente se encuentran en otros museos) falta algo. Falta mucho. La sala está preparada para recibir, algún día o quizás algún siglo, los elementos que faltan, y cuando eso ocurra los turistas podremos admirar el conjunto en la misma disposición en que se hallaban en el templo original. ¿Optimismo arqueológico? Llamémoslo así. Como diría Gramsci, frente al pesimismo de la inteligencia que dice que el Museo Británico jamás devolverá los mármoles del Partenón expoliados por Lord Elgin, hay que oponer el optimismo de la voluntad que, con el recuerdo siempre inspirador de Melina Mercouri, perseverará hasta que los británicos entren en razón y devuelvan a Grecia lo que es de Grecia. Pero es que, además, hay motivos para el optimismo.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Temas

Mi cuenta

Bienvenido,

  • Nombre de usuario:
  • Correo electrónico:

Mis suscripciones

No tienes una suscripción activa. Elige tu suscripción