Haz clic aquí
Viajes

Diez días en Creta

En Creta podrás perderte por sus innumerables pueblos, tanto costeros como montañosos, conectados por sinuosas carreteras y numerosos recuerdos de quienes se perdieron en ellas mediante pequeñas representaciones de iglesias. Esos caminos te llevaran a Galini, al sur de la isla, un pequeño pueblo que mira al mar y se reconoce en él. Allí, en lo alto de una colina, se construyó un anfiteatro en honor a Ícaro y Dédalo. Se dice que fue en esa cueva donde, para escapar del encierro al que les había condenado el rey Minos, Dédalo construyó unas alas con plumas y cera para que ambos pudiesen volar. Pero cuenta el mito que Ícaro, absorto en el poder de volar, lo hizo demasiado cerca del sol y al derretirse la cera, cayó al mar y murió. Pese al trágico desenlace, es bonito pensar que le compensó poder volar tan alto.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Tras las huellas de María José Solano siguiendo los pasos de Patrick Leigh Fermor

Ojalá que usted no haya leído ningún libro de Patrick Leigh Fermor, y ojalá que esta reseña de Una aventura griega le empuje a hacerlo como el astuto viento del norte empujó a Vianne en la película Chocolat a abrir una chocolatería en Lansquenet-sous-Tannes. Me gustaría que usted no haya leído El tiempo de los regalos, Entre el bosque y el agua y El último tramo, la trilogía que recoge las andanzas (nunca mejor dicho) del jovencísimo Leigh Fermor desde Hoek Van Holland hasta Constantinopla, y me gustaría que esté deseando terminar de leer esta reseña para salir corriendo a encargarlos en la librería más cercana. Me haría tan, tan, tan feliz que este artículo le descubriera Mani: Viajes por el sur del Peloponeso y Roumeli: Viajes por el norte de Grecia, dos magníficos libros de viaje (y mucho más) por Grecia, que solo pensarlo hace que me vea a mí mismo como un tramoyista abriendo el telón en un teatro lleno de niños. A María José Solano, la autora de Una aventura griega, Patrick Leigh Fermor le resultaba un completo desconocido hasta que se cruzó en su camino la biografía de Fermor escrita por Artemis Cooper, y fue esa lectura la que empujó a Solano a dejarlo todo para seguir las huellas de aquel hombre fascinante. ¿Acaso aspiro con esta reseña a que usted lo deje todo para seguir las huellas de Patrick Leigh Fermor? No exactamente. A lo que aspiro es a que usted lo deje todo para seguir las huellas de María José Solano siguiendo los pasos de Patrick Leigh Fermor. Yo lo hice.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Los lugares de la vida de Leonard Cohen

Belén Suárez Prieto.
Si queremos ir a los lugares de la vida de Leonard Cohen, hay que comenzar por viajar a Canadá, a la provincia francófona de Quebec, en una suerte de círculos insertos de minorías dentro de minorías… Quebec es de lengua francesa, en un Estado donde el inglés es la lengua mayoritaria. En Montreal, la ciudad más grande de la provincia, Leonard Cohen nació en el barrio acomodado de Westmount, habitado por familias de lengua inglesa y protestantes en su mayoría, en un entorno, además de fundamentalmente francoparlante, católico; en Westmount vivía, además, una pequeña comunidad judía, a la que Leonard Cohen, cuyo apellido (que significa ‘sacerdote’ en hebreo) lo evidencia, pertenecía. Pero si queremos, entonces, ir a los territorios de la vida de Leonard Cohen, debemos viajar de América a Europa, a la Lituania rusa, de donde eran originarias las familias de su padre y de su madre. Su padre ya canadiense de nacimiento y de varias generaciones; su madre, nacida lituana. Emigrantes en América por causa de las persecuciones contra los judíos tan comunes en distintos momentos de la historia de Europa, persecuciones que culminaron con el Holocausto

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Jose Errasti At Budokan

Jose Errasti.
I. El templo Ryoan de Kyoto posee el jardín zen más famoso de todo Japón. Es un karesansui rectangular, de unos diez metros de ancho y veinticinco metros de largo; un muro de piedra y un porche de madera limitan dos de sus lados, dejando los otros dos como el único perímetro que el visitante puede recorrer. Los jardines zen buscan ser la construcción más cercana a la nada elaborada por el ser humano: una lámina de fina gravilla meticulosamente peinada, en donde, en este caso, se encuentran posadas quince piedras de diferentes tamaños en una distribución que podría parecer azarosa. No es así. De hecho, es extremadamente compleja: se sitúe donde se sitúe el espectador, sólo podrá ver catorce de las quince piedras. Desde cualquier punto de vista siempre alguna piedra quedará oculta por alguna otra.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Un turista en la filosofía

J. A. F. Cuesta.
Hoy en día, cuando alguien sienta la curiosidad suficiente como para estar dispuesto a adentrarse en las tierras del pensamiento filosófico, se topará, a menudo antes incluso de poder pasar el control fronterizo, con la necesidad de tomar una decisión: habrá de elegir entre dos regiones que han roto por completo sus relaciones diplomáticas.

Deberá, entonces, decidir adentrarse en un territorio u otro antes de poder siquiera asomarse, ingenuo, a ninguna de las dos regiones, esperando, tal vez, formarse un juicio, aunque sea superficial, sobre el que fundamentar mínimanente su decisión. Filosofía analítica. Filosofía continental. Dentro de cada una habitan defensores y detractores de la propia escisión, proponentes de reordenaciones distintas, anarquistas, radicales e incluso, como suele suceder en estos contextos, quienes ignoran habitar una u otra región y la propia escisión.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí
Viajes

Diez días en Creta

En Creta podrás perderte por sus innumerables pueblos, tanto costeros como montañosos, conectados por sinuosas carreteras y numerosos recuerdos de quienes se perdieron en ellas mediante pequeñas representaciones de iglesias. Esos caminos te llevaran a Galini, al sur de la isla, un pequeño pueblo que mira al mar y se reconoce en él. Allí, en lo alto de una colina, se construyó un anfiteatro en honor a Ícaro y Dédalo. Se dice que fue en esa cueva donde, para escapar del encierro al que les había condenado el rey Minos, Dédalo construyó unas alas con plumas y cera para que ambos pudiesen volar. Pero cuenta el mito que Ícaro, absorto en el poder de volar, lo hizo demasiado cerca del sol y al derretirse la cera, cayó al mar y murió. Pese al trágico desenlace, es bonito pensar que le compensó poder volar tan alto.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Tras las huellas de María José Solano siguiendo los pasos de Patrick Leigh Fermor

Ojalá que usted no haya leído ningún libro de Patrick Leigh Fermor, y ojalá que esta reseña de Una aventura griega le empuje a hacerlo como el astuto viento del norte empujó a Vianne en la película Chocolat a abrir una chocolatería en Lansquenet-sous-Tannes. Me gustaría que usted no haya leído El tiempo de los regalos, Entre el bosque y el agua y El último tramo, la trilogía que recoge las andanzas (nunca mejor dicho) del jovencísimo Leigh Fermor desde Hoek Van Holland hasta Constantinopla, y me gustaría que esté deseando terminar de leer esta reseña para salir corriendo a encargarlos en la librería más cercana. Me haría tan, tan, tan feliz que este artículo le descubriera Mani: Viajes por el sur del Peloponeso y Roumeli: Viajes por el norte de Grecia, dos magníficos libros de viaje (y mucho más) por Grecia, que solo pensarlo hace que me vea a mí mismo como un tramoyista abriendo el telón en un teatro lleno de niños. A María José Solano, la autora de Una aventura griega, Patrick Leigh Fermor le resultaba un completo desconocido hasta que se cruzó en su camino la biografía de Fermor escrita por Artemis Cooper, y fue esa lectura la que empujó a Solano a dejarlo todo para seguir las huellas de aquel hombre fascinante. ¿Acaso aspiro con esta reseña a que usted lo deje todo para seguir las huellas de Patrick Leigh Fermor? No exactamente. A lo que aspiro es a que usted lo deje todo para seguir las huellas de María José Solano siguiendo los pasos de Patrick Leigh Fermor. Yo lo hice.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Los lugares de la vida de Leonard Cohen

Belén Suárez Prieto.
Si queremos ir a los lugares de la vida de Leonard Cohen, hay que comenzar por viajar a Canadá, a la provincia francófona de Quebec, en una suerte de círculos insertos de minorías dentro de minorías… Quebec es de lengua francesa, en un Estado donde el inglés es la lengua mayoritaria. En Montreal, la ciudad más grande de la provincia, Leonard Cohen nació en el barrio acomodado de Westmount, habitado por familias de lengua inglesa y protestantes en su mayoría, en un entorno, además de fundamentalmente francoparlante, católico; en Westmount vivía, además, una pequeña comunidad judía, a la que Leonard Cohen, cuyo apellido (que significa ‘sacerdote’ en hebreo) lo evidencia, pertenecía. Pero si queremos, entonces, ir a los territorios de la vida de Leonard Cohen, debemos viajar de América a Europa, a la Lituania rusa, de donde eran originarias las familias de su padre y de su madre. Su padre ya canadiense de nacimiento y de varias generaciones; su madre, nacida lituana. Emigrantes en América por causa de las persecuciones contra los judíos tan comunes en distintos momentos de la historia de Europa, persecuciones que culminaron con el Holocausto

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Jose Errasti At Budokan

Jose Errasti.
I. El templo Ryoan de Kyoto posee el jardín zen más famoso de todo Japón. Es un karesansui rectangular, de unos diez metros de ancho y veinticinco metros de largo; un muro de piedra y un porche de madera limitan dos de sus lados, dejando los otros dos como el único perímetro que el visitante puede recorrer. Los jardines zen buscan ser la construcción más cercana a la nada elaborada por el ser humano: una lámina de fina gravilla meticulosamente peinada, en donde, en este caso, se encuentran posadas quince piedras de diferentes tamaños en una distribución que podría parecer azarosa. No es así. De hecho, es extremadamente compleja: se sitúe donde se sitúe el espectador, sólo podrá ver catorce de las quince piedras. Desde cualquier punto de vista siempre alguna piedra quedará oculta por alguna otra.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Un turista en la filosofía

J. A. F. Cuesta.
Hoy en día, cuando alguien sienta la curiosidad suficiente como para estar dispuesto a adentrarse en las tierras del pensamiento filosófico, se topará, a menudo antes incluso de poder pasar el control fronterizo, con la necesidad de tomar una decisión: habrá de elegir entre dos regiones que han roto por completo sus relaciones diplomáticas.

Deberá, entonces, decidir adentrarse en un territorio u otro antes de poder siquiera asomarse, ingenuo, a ninguna de las dos regiones, esperando, tal vez, formarse un juicio, aunque sea superficial, sobre el que fundamentar mínimanente su decisión. Filosofía analítica. Filosofía continental. Dentro de cada una habitan defensores y detractores de la propia escisión, proponentes de reordenaciones distintas, anarquistas, radicales e incluso, como suele suceder en estos contextos, quienes ignoran habitar una u otra región y la propia escisión.

Suscripción requerida

Debes ser miembro para acceder a este contenido.

Ver niveles de suscripción

¿Ya eres miembro? Accede aquí

Temas

Mi cuenta

Bienvenido,

  • Nombre de usuario:
  • Correo electrónico:

Mis suscripciones

No tienes una suscripción activa. Elige tu suscripción