¿Cuánto tiempo llevas remando, XLI?

Enrique Á. Mastache. Ben-Hur (1959), la película de William Wyler, es un pretexto. Y es que de algún modo sugerente se tenía que presentar la vida, pasión y muerte de Cristo, y se tomó como excusa esta estupenda película de romanos…

Entrevista a la egiptóloga Gudelia García Fernández

Gudelia García Fernández es egiptóloga y profesora en la Universidad de Kagawa (Japón). Se licenció en la Universidad de Oviedo y obtuvo el doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha participado en excavaciones arqueológicas como miembro del Proyecto Djehuty, en Luxor. Su investigación se centra en la religión y la política del Egipto antiguo, con especial interés en el dios luna Iah. Combina la docencia universitaria con el trabajo de campo y la publicación de estudios científicos.

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Demetrio no se aclara

Juan J. Alonso.
Apostillas a la entrevista a Santiago Alaiz.

La cuestión cristiana es el núcleo de La túnica sagrada (The Robe, 1953) y su secuela, Demetrio y los gladiadores (Demetrius and the Gladiators, Delmer Daves, 1954). El hilo conductor de las dos películas, que se desarrollan en una época anterior…

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“Los Soprano” y “Roma”: Marco Antonio en la consulta del psiquiatra

Juan J. Alonso.
Con el debido respeto, estamos aquí para comparar al Marco Antonio (James Purefoy) de la serie “Roma” con el Tony Soprano (James Gandolfini) de la serie “Los Soprano”, así que viajaremos desde la Roma del siglo I a. C. hasta la Nueva Jersey de principios del siglo XXI. Con el debido respeto, que es como los subordinados de Tony se dirigen siempre a su capo. No me gustaría que esta noche unos tipos me rompieran las piernas en un callejón. En realidad, este artículo podría ocupar un par de líneas recomendando ver una escena del capítulo IV de la Segunda temporada de “Los Soprano”, en la que Tony está en Nápoles vendiendo a la mafia coches robados en Estados Unidos. En un sueño, Tony es un romano haciendo el amor con una romana. Puede que no sea Tony Soprano ni Marco Antonio, sino Marco Tony. También podríamos recordar que a Tony Soprano, además de ver constantemente El padrino II (Francis Ford Coppola, 1974) en la tele, le gusta el Canal Historia, así que perfectamente podemos imaginar a Tony disfrutando con la segunda temporada de “Roma”. Pero no. Habrá que decir algo más y justificar la publicación de este artículo porque, como dice Tony: Si no puedes justificar ingresos legítimos, eres vulnerable a los federales.

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La esvástica en la taquilla

Fernando Cuesta.
En 1945, mientras se luchaba todavía en muchos frentes[1], Roberto Rossellini separó el placer y el dolor apenas con una puerta en su, por tantos conceptos extraordinaria, Roma, ciudad abierta (Roma città aperta). El director italiano no lo sabía, por supuesto, pero estaba sentando (de forma absolutamente involuntaria, naturalmente) las bases de un subgénero llamado a ser explotado hasta la extenuación algunas décadas más tarde por diversos productores poco escrupulosos de varios países. Esta afirmación, que tal vez pueda sonar herética, no lo es tanto si aislamos algunos elementos que aparecen en la aclamada película de Rossellini y los extrapolamos a una serie de filmes concebidos y realizados con unas intenciones muy diferentes a las que animaran a uno de los venerables y venerados padres del neorrealismo.

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¿Cuánto tiempo llevas remando, XLI?

Enrique Á. Mastache. Ben-Hur (1959), la película de William Wyler, es un pretexto. Y es que de algún modo sugerente se tenía que presentar la vida, pasión y muerte de Cristo, y se tomó como excusa esta estupenda película de romanos…

Entrevista a la egiptóloga Gudelia García Fernández

Gudelia García Fernández es egiptóloga y profesora en la Universidad de Kagawa (Japón). Se licenció en la Universidad de Oviedo y obtuvo el doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha participado en excavaciones arqueológicas como miembro del Proyecto Djehuty, en Luxor. Su investigación se centra en la religión y la política del Egipto antiguo, con especial interés en el dios luna Iah. Combina la docencia universitaria con el trabajo de campo y la publicación de estudios científicos.

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Demetrio no se aclara

Juan J. Alonso.
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La cuestión cristiana es el núcleo de La túnica sagrada (The Robe, 1953) y su secuela, Demetrio y los gladiadores (Demetrius and the Gladiators, Delmer Daves, 1954). El hilo conductor de las dos películas, que se desarrollan en una época anterior…

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“Los Soprano” y “Roma”: Marco Antonio en la consulta del psiquiatra

Juan J. Alonso.
Con el debido respeto, estamos aquí para comparar al Marco Antonio (James Purefoy) de la serie “Roma” con el Tony Soprano (James Gandolfini) de la serie “Los Soprano”, así que viajaremos desde la Roma del siglo I a. C. hasta la Nueva Jersey de principios del siglo XXI. Con el debido respeto, que es como los subordinados de Tony se dirigen siempre a su capo. No me gustaría que esta noche unos tipos me rompieran las piernas en un callejón. En realidad, este artículo podría ocupar un par de líneas recomendando ver una escena del capítulo IV de la Segunda temporada de “Los Soprano”, en la que Tony está en Nápoles vendiendo a la mafia coches robados en Estados Unidos. En un sueño, Tony es un romano haciendo el amor con una romana. Puede que no sea Tony Soprano ni Marco Antonio, sino Marco Tony. También podríamos recordar que a Tony Soprano, además de ver constantemente El padrino II (Francis Ford Coppola, 1974) en la tele, le gusta el Canal Historia, así que perfectamente podemos imaginar a Tony disfrutando con la segunda temporada de “Roma”. Pero no. Habrá que decir algo más y justificar la publicación de este artículo porque, como dice Tony: Si no puedes justificar ingresos legítimos, eres vulnerable a los federales.

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La esvástica en la taquilla

Fernando Cuesta.
En 1945, mientras se luchaba todavía en muchos frentes[1], Roberto Rossellini separó el placer y el dolor apenas con una puerta en su, por tantos conceptos extraordinaria, Roma, ciudad abierta (Roma città aperta). El director italiano no lo sabía, por supuesto, pero estaba sentando (de forma absolutamente involuntaria, naturalmente) las bases de un subgénero llamado a ser explotado hasta la extenuación algunas décadas más tarde por diversos productores poco escrupulosos de varios países. Esta afirmación, que tal vez pueda sonar herética, no lo es tanto si aislamos algunos elementos que aparecen en la aclamada película de Rossellini y los extrapolamos a una serie de filmes concebidos y realizados con unas intenciones muy diferentes a las que animaran a uno de los venerables y venerados padres del neorrealismo.

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