A través de Uzbekistán

Una ruta siguiendo los pasos de grandes conquistadores

La luz de la tarde declinaba irremediablemente en la plaza Zindan mientras la actividad en la misma no decaía: un grupo de niños a los que el calor que empezaba a suavizarse parecía darles igual jugaban al fútbol mientras Patricia y yo contemplábamos sentados en un banco de madera la majestuosidad del ark, el alcázar de los khanes de la ciudad. Habíamos llegado a Jivá hacía algunas horas tras una breve escala en Estambul. Aterrizados, cogimos un taxi del Uber ruso, Yandex, y soprendidos por el buen aspecto que presentaban carreteras y señalizaciones, llegamos a la antigua capital de Corasmia. Durante los siguientes dos días nos dedicamos a sorprendernos con las madrazas, mezquitas de aspecto más bien rústico y minaretes que hay repartidos por toda la superficie de Ichan Qal’a, la antigua ciudadela desde la que se gobernaba el territorio. Aunque la mayoría de los edificios que se conservan proceden de los siglos XVII al XIX, las recientes restauraciones han puesto en valor un patrimonio arquitectónico excepcional. Especial interés nos despertó el minarete incompleto, Kalta minor, que, de haberse finalizado, habría sido el más elevado del mundo musulmán. Sus ladrillos de cerámica vidriada que conforman motivos geométricos en azul turquesa, blanco, verde y amarillo resplandecen al alba y al crepúsculo con un brillo que invita a la contemplación.

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XLI, revista cultural para galeotes. ISSN 3101-5077 /

A través de Uzbekistán

Una ruta siguiendo los pasos de grandes conquistadores

La luz de la tarde declinaba irremediablemente en la plaza Zindan mientras la actividad en la misma no decaía: un grupo de niños a los que el calor que empezaba a suavizarse parecía darles igual jugaban al fútbol mientras Patricia y yo contemplábamos sentados en un banco de madera la majestuosidad del ark, el alcázar de los khanes de la ciudad. Habíamos llegado a Jivá hacía algunas horas tras una breve escala en Estambul. Aterrizados, cogimos un taxi del Uber ruso, Yandex, y soprendidos por el buen aspecto que presentaban carreteras y señalizaciones, llegamos a la antigua capital de Corasmia. Durante los siguientes dos días nos dedicamos a sorprendernos con las madrazas, mezquitas de aspecto más bien rústico y minaretes que hay repartidos por toda la superficie de Ichan Qal’a, la antigua ciudadela desde la que se gobernaba el territorio. Aunque la mayoría de los edificios que se conservan proceden de los siglos XVII al XIX, las recientes restauraciones han puesto en valor un patrimonio arquitectónico excepcional. Especial interés nos despertó el minarete incompleto, Kalta minor, que, de haberse finalizado, habría sido el más elevado del mundo musulmán. Sus ladrillos de cerámica vidriada que conforman motivos geométricos en azul turquesa, blanco, verde y amarillo resplandecen al alba y al crepúsculo con un brillo que invita a la contemplación.

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