Ruinas del Monasterio de San Pedro de Montes, en el Bierzo, León. Bien podría Umberto Eco haber situado aquí, en un entorno privilegiado y apartado, al franciscano fray Guillermo de Baskerville y a su discípulo Adso de Melk investigando algunos de los acontecimientos narrados en su novela El nombre de la rosa: la vida y la muerte alrededor de un libro perdido de Aristóteles; si la risa es pecado o no (me río solo de pensarlo); si la iglesia debía de ser pobre, como Jesús; si el conocimiento mata (qué miedo me dan los profes de Filosofía)…
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